Cuestiones legales para emprender con una ecommerce

Por Israel Guerra

26 de agosto de 2020.

El comercio electrónico hoy día es una opción que atrae a muchos emprendedores para comenzar un proyecto con una start up. El principal motivo es que resulta menos costoso, gracias a las facilidades que proporciona esta era digital, por lo que cada día suma más adeptos. Sin embargo, hay que considerar todos los aspectos legales para evitar sanciones en el futuro.

El crecimiento del comercio electrónico es una realidad en el mundo empresarial que hace que cada vez sean más proyectos de negocio los que se crean en el entorno virtual. Así mismo, el encierro producido por la pandemia del coronavirus ha impulsado es sector con más fuerza, si cabe. Sin embargo, para evitar sorpresas desagradables cuando el negocio ya esté en marcha, hay que conocer los trámites legales y fiscales que debe cumplir toda ecommerce, un asunto que, con demasiada frecuencia, los emprendedores pasan por alto.

 

¿Qué se entiende por start up?

Antes de continuar, cabe hacer un inciso para saber a qué se refiere el término start up, muy popular en los últimos tiempos. Se trata de un anglicismo que hace referencia a una tienda emergente que comienza su andadura. Las características de las empresas startup son no contar con muchos recursos, pero sí con un gran potencial para obtener buenos resultados.

Requisitos fiscales para crear una tienda online o una start up

Uno de los primeros pasos legales, una vez que se tiene clara el tipo de actividad a la que se va a dedicar la ecommerce, es elegir su forma jurídica (cooperativa, autónomo, sociedad limitada. Hay que darse de alta en Hacienda, en la Seguridad Social y especificar un epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas. Básicamente igual que si fuera un comercio tradicional físico ubicado a pie de calle.

Requisitos legales exclusivos de las tiendas online

Aunque los comercios online deben cumplir algunos requisitos legales que comparten con las tiendas físicas, como emitir facturas de IVA, identificar los datos básicos del negocio y ofrecerles a los clientes vías para hacer reclamaciones y consultas, cuentan con otros que les son propios.

En una ecommerce hay que cumplir con la normativa específica en relación al tratamiento de datos personales y otras obligaciones que implica la venta a distancia.

Protección de Datos

La Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD) regula el uso de los datos personales para garantizar la privacidad del usuario y el buen uso de sus datos personales, sin ser nunca utilizados para fines ilícitos. Son de obligatorio cumplimiento por todos los que tengan negocio digital.

LSSI

Así es como se conoce a la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información y comercio electrónico. Es la encargada de regular a las empresas que tienen una actividad económica en internet. En ella se recogen las obligaciones que deben cumplir las organizaciones comerciales en función del servicio o producto que vendan, así como los derechos para los consumidores.

Entre la información que la empresa debe suministrar está el nombre o denominación social, el domicilio; la dirección de correo electrónico, así como cualquier otro dato que facilite una comunicación directa y fluida.

Se debe incluir información clara y precisa de los precios, gastos de envío, así como un Aviso Legal, Condiciones de Uso y la Política de Cookies.

Todas estas cuestiones legales tienen que ser tenidas en cuenta antes de convertirse en un experto ecommerce para evitar que se incurra en alguna ilegalidad que lleve a penalizaciones, sanciones económicas e incluso el cierre de la actividad.

Cómo ha afectado el covid a los consumidores y al comercio electrónico

Es indiscutible que la actual crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus ha influenciado el modo de actuar de los consumidores y sus hábitos de compra a favor del comercio electrónico, un modelo de consumo que evita el contacto entre personas.

Mayor ratio de consumidores

Según afirma Neus Soler, profesora colaboradora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, “el confinamiento ha hecho que el segmento de la población que menos compraba por internet, los mayores de 55-60 años, ahora sea el que más ha necesitado hacerlo, sobre todo los mayores de 70 años, que son los más vulnerables a la enfermedad y los que, por tanto, más confinados deben estar y sin ayuda de sus familiares”.

El resultado de la experiencia ha sido positivo en este sentido, pues han comprobado las ventajas que ofrece comprar desde casa generando confianza en este sector, que era bastante reticente. Ahora, el comercio electrónico se les presenta como una opción atractiva que antes ni siquiera contemplaban. El último estudio de la consultora Nielsen (mayo, 2020) corrobora esta realidad, afirmando que el consumidor después del confinamiento ha perdido el miedo a la compra online.

Productos de proximidad y mayor confianza en empresas sostenibles

Por otro lado, acerca de otro cambio significativo en las conductas de los consumidores, el Informe sobre consumo y compra dentro y fuera del hogar durante y después del Covid-19 publicado por AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores), se mantendrá la línea de compra de producto de proximidad que se ha seguido durante el confinamiento. En este documento se recoge que más del 56,5% seguirá comprando este tipo de productos.

Rosario Pedrosa, gerente del área de Estrategia Comercial y Marketing de AECOC se ha pronunciado en este sentido en el Encuentro para la Transformación #EnClaveLocal, organizado por Soziable.es: “Tras la crisis de la Covid-19 el consumidor mantendrá su apuesta por el producto de proximidad, local y sostenible”. Además, añadió que “el consumidor seguirá valorando el impacto medioambiental y reducirá el consumo de productos de empresas que no considera responsables”.

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